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Dormir ocho horas y levantarte roto no es mala suerte: casi siempre son las dos últimas horas antes de acostarte y la luz que metes en los ojos a medianoche. El sueño no es un apagado, es un proceso con fases, tiempos y condiciones que se pueden ajustar. Esta guía explica los ciclos del sueño, la higiene del sueño con cifras concretas —temperatura, horas, pantallas— y qué cambia en cada semana si tocas los mandos correctos. Verás primero qué pasa cada 90 minutos mientras duermes, después la rutina de las dos horas previas al descanso y al final los errores típicos que arruinan noches enteras. Nada de suplementos milagrosos: hábitos que se miden y se corrigen. Si quieres que el descanso se note también en el rendimiento, Cómo Mejorar tu Productividad con Técnicas parte del mismo principio: horario fijo, menos decisiones, más constancia. Los ciclos del sueño: 90 minutos, cuatro a seis veces por noche Tu noche no es un bloque macizo: son cuatro a seis ciclos de unos 90 minutos cada...